Luna morbida

Luna morbida

martes, 29 de enero de 2013

Devoción

Me entrego a ti,
oscuridad misericordiosa.

Con mi temple de láser,
me hago humo perenne,
que te dibuje cantos sobre el jardín,
y al coro nebuloso de tu sonrisa,
eterna como labios de estrella fugaz,
me apego a tu ley, 
a tu rutina soñadora
que abraza despacio
para matar de un tajo.

Me pesa la mirada,
permite dejar un gramo de luz
en esta estrella,
una gotita de esperanza en esta otra,
un deseo inconsolable
que crezca fuerte
como un árbol de luciérnagas en tu regazo.

En tus manos encomiendo mi espíritu,
que mi lágrima sea la espada 
clavada en el sol.

Mi reino de sangre
es la sed de los indomables,
báñate de mi vientre
con la pasión de mi primer sueño,
sonríe, que debajo de mi piel
todo es negro, como tu esencia
de mujer amada.

   © Ulises Casal


Avanti

Que sea el desierto 
la consciencia que aguarde mi oración,
mi fe no se acaba con llanto,
la lengua tiene alas,
a lo lejos corre la maldad
como una cebra correteada
por un hambriento tigre.

No desesperes mundo,
el horizonte esta más cerca
que el corazón de los seres.

Hay esquinas 
en las que se prostituye el diablo,
y la niña de los ojos miel
se la pasa llorando,
tristemente llorando
el suicidio de su dios.

Mi cama es una isla 
donde se anidan los sueños.

    © Ulises Casal


jueves, 17 de enero de 2013

Angustia

(Ya puse mi corazón en la estrella,
que te guiará hasta el polo norte de mis labios
en medio de ese mar de terror)

Después de cerrar mis ojos
y caminar hacia la luz,
de tomar la mano del diablo
y charlar con José Agustín...

Luego de ivernar en mi memoria
deleitarme con la musa melancolía 
de Pessoa y Pizarnik, 
de conocer un muerto más que a mis manos
y sonreír mientras te pienso...

Después de salir de la mirada
de un dragón que nace en el vértice 
de la realidad donde va desapareciendo 
poco a poco el barco que enardece 
la furia de las entrañas...

Más allá, de ver lo que no puedo más acá,
de fundirme en el delirio de pensar, 
de sonrojarme con una frase de mi madre
y el abrazo lejano de un amigo que me admira...

Después de reafirmarme con mi esfuerzo
para quedarme plasmado en las palabras,
luego de darme cuenta que soy más feliz
de lo que muchos pudieran imaginar,
de llorar, de emocionarme, de gritar,
de bailar, de disentir, de volar...

Necesito con brutal demencia,
con angustia radiante y salud emocional,
volver a sentir tus dedos entrelazados con los míos.

    © Ulises Casal


lunes, 14 de enero de 2013

Universo rojo

Ahí a tu lado
yo estoy.

Aparezco como un fantasma
que cuida de ti.

Estoy ahí porque en ti me llevas,
como una estrella en medio de 
las galaxias que llevas por ojos.

Cuando el cansancio se apodera
de las curvas de tu piel centinela,
me hago la sombra que te cobija
aunque lejos de ti me encuentre.

Permiteme abrazarte,
sumergirte en mí, como un tornado
que consume tus poros.

Déjame temblar por extrañarte
cada día un poco más.

No te preocupes, 
a tu lado aún voy a estar.

El amor es nuestra manera de vivir.
Y no hay universo que decante 
mis sentimientos.

Soy tuyo, 
con toda la alevosía
de no separarme de ti
aún cuando este lejos.

Te extraño,
sin secretos ni pausas,
te espero, todas las noches
cuando descansas.

Vivo por ti,
divina mujer: mi vida.
Por el palpitar de ese universo rojo
que hace vibrar mi alma.

    © Ulises Casal



jueves, 10 de enero de 2013

He aquí mi boca

He aquí mi boca, 
ignorando la vergüenza de haberte besado
tan dulce y lentamente que me 
he transformado en un hombre en llamas.

He aquí mi boca que se puso sobre la tuya
y la abrazo con la tempestad 
que se desata por extrañar.

Aquí yace tu boca
húmeda de perpetuidad, 
sumergida en tu vaho
esperando tu regreso.

He aquí mis labios furiosos de angustia.

He aquí mis labios que te traspasaron,
mis labios y mi lengua
la que navegó en el mar de tu saliva,
la lengua que abrió tus labios como libro
para leer tus hermosos poemas.

He aquí mi boca
coronada por tu alma,
que divaga en el silencio
y se postra en la punta 
de un cuarto creciente
a contemplarte de cerca.

He aquí tu boca
convertida en explosión,
en la morfina de mis días,

en el temple de mi universo...

   © Ulises Casal




Fantasma

Silencio, el cielo está sumergido en ti,
al irte te llevas contigo, como un peregrino,
unas migajas de mi rabia.

Dejas en la neblina mensajes de humo
que yo no percibo,
yo estoy hecho de luz y trocitos de almas
que han marcado la historia,
yo soy un vestigio del universo
que distorsiona la realidad.

Dime que sientes silencio,
destrózate como bragas en medio de la excitación,
no eres más que un parpado,
una hermosa libélula que no perdura,
no eres nada.

Devuélveme las palabras que ocultas en el paladar,
no te sirven, eres hoja blanca,
la jaula de los gritos, de las ondas quiméricas de la voz.

No me lleves contigo,
déjame tendido donde mis versos se han detenido,
déjame en el mismo lugar donde 
mi alma descansa.

   © Ulises Casal




martes, 25 de diciembre de 2012

Caja vacía

En mis ojos hay un corazón
que se dilata con tu mirada,
en mis ojos atraviesa la memoria 
con su andar clandestino
y detiene su peregrinar 
en la clausula de la melancolía.

¿Hace cuanto tiempo fue que nos fuimos?

Ahora divisamos que divisamos el mundo
caminos trazados con el carboncillo
de nuestro destino,
pienso que hay una gran posibilidad 
de estar equivocados.

Abrazamos nuestro inventado planeta
con nuestra existencia paralela y meridiana,
la licuamos y la dejamos correr
como el desperdicio de nuestra conciencia.

No estoy solo ni vacío ni acorralado,
soy un sorbo de buen vino que ha encontrado su catador.

Es de luz y la noche de la Luna entra por mi ventana,
se cuela como polvo por mis fosas
amanece en mis adentros una rabia contenida,
las fauces se estiran hasta el pecho
donde estoy refugiado desde hace tiempo.

Cuando duerma, quiero volver a ser la sangre
de tu hambre vampiresa, 
bébete mis sueños, hay veneno en mí
para acabar con tu malignidad prematura,
yo aún tengo la vida eterna
en las constelaciones de su alma,

Memoria, me moría y sobreviví.


© Ulises Casal




miércoles, 21 de noviembre de 2012

Cuarto creciente

La muerte del segundo cigarrillo
revela un brillo tenebroso en la mirada,
parece que no hay nada en donde se sonroja la pupila
se lleva la saliva, la colilla del tabaco
el sabor es un recuerdo opaco.

El horrible sabor del paladar
detecta en su radar de cruel melancolía,
una bella melodía que calca en su cabeza un acertijo,
ahora recuerda lo que dijo en el alma de un verso
cuando desnudo el universo intentando no mojar la cama
donde se desnuda una dama con los ojos cerrados.

El insomnio delibera la caída del espejo
donde el mar se hace viejo y el corazón desvaría
con la noche se va el día, pero se abre la piel del cielo
y sonroja un cruel desvelo que de soledad cobija
la sonrisa de una hija o el recuerdo de un abuelo,
ella mira con recelo el cantar de su amante
que viste de diamante su pupila al saber
que el momento da placer y no hay ninguna
que mire como la Luna cuando te absorbe el silencio.

Somos cuerpos perennes los viajeros,
del destino pasajeros, que se encienden en un beso
que hace cenizas los huesos y hace volar el alma
sobre el mar en calma que habitan los recuerdos peces
el invierno prevalece y la avidez no alcanza
ni cabe una alabanza que condene despedidas
que nos hacen las heridas que duelen en las noches,
donde somos los reproches que se aferran extrañar
el volvernos a besar hasta que llegue otro día.

Yo te extraño y te espero, con mi cuerpo destendido
como un loco incomprendido que en tu corazón se enreda,
he subido la escalera para poner sobre tu techo
y mostrarte que he hecho, un faro que por tu amor
provoca el resplandor que brilla por mis ojos
y por tus labios rojos de dulce suavidad
te amo y es verdad, que tu también me amas,
el amor a los dos llama, y eso no es otra cosa
que la felicidad primorosa de amarnos más... todavía.

   © Ulises Casal





martes, 20 de noviembre de 2012

El cofre

Tiemblan las pestañas
con el primer paso,
no está tan lejos
y hay una epidemia de temor,
otro paso y sombras atraviesan 
las paredes de la retina
y un brillo tímido se asoma...

... estamos cerca...

las manos se postran en el cerrojo,
se abre el cofre
y el corazón.

Lo toma entre sus manos
y se mueve como escalofrío,
cierra los ojos
y calla... tiene miedo.

Se abre el cielo
lo toman entre unas manos
y un provoca
el temblor
como un escalofrío.

    © Ulises Casal


Constelaciones

Cuando busco el silencio
un verso me encuentra,
y cuando cierro mis ojos
aparece un recuerdo en un lado
y un rostro en otro,
una voz me susurra
y otro recuerdo aparece entonces,
veo niños abajo,
lunas y mosntruos de colores,
la humillación de un ídolo
la mirada de seis tigres,
la traición de un amigo
y un beso cometa se atraviesa;
veo los fantasmas de mis padres,
las goteras de mi casa
y un abrazo mientras lloraba;
una mariposa que divaga 
entre la osa y el reloj;
en lo más alto nos veo 
caminando en la lluvia
después de tanto extrañarnos;
un amigo y su cosmos de sangre,
otro amigo y su sin padre
una botella vacía
y la colilla de un cigarro
en la penumbra de la playa;
los olores insoportables
de un hospital
y las lágrimas de la Luna,
la sonrisa después del beso;
el pecado y el sigilo,
la sonrisa de imbécil
cuando te miro
el reencuentro,
la plegaria,
tú.

La memoria es una manjar
de constelaciones.

    © Ulises Casal